Nicaragua. Alcanzar una convivencia respetuosa y pacífica con diálogo sincero

El Papa Francisco expresó en sus saludos después del rezo mariano del Ángelus, su preocupación y dolor por la situación en Nicaragua, y su esperanza que con un diálogo abierto y sincero, se pueda alcanzar una convivencia respetuosa y pacífica.

El Papa Francisco, en sus saludos, después del rezo mariano del Ángelus, expresó su preocupación y dolor, por el pueblo de Nicaragua, que como afirmó, sigue de cerca la difícil situación, que «involucra a personas e instituciones». El Pontífice manifestó además su convicción y esperanza de que, «a través de un diálogo abierto y sincero, se puedan seguir encontrando las bases para una convivencia respetuosa y pacífica», y añadió:

«Pidamos al Señor, por intercesión de la Purísima, que inspire en los corazones de todos, una voluntad concreta».

El saludo del Papa a los niños del Centro de Verano del Vaticano

Al final de la catequesis, el Pontífice dirigió un saludo especial a los niños que participan en el oratorio de verano organizado dentro de los muros del Vaticano. Don Franco Fontana: «Invitamos a estos chicos a soñar en grande».

«Saludo a los niños del Centro Juvenil de Verano en el Vaticano. Han estado en silencio hasta ahora y es comprensible que hagan algo de ruido acompañados de sus padres y animadores, a los que agradezco su preciosa labor. Quiero dar las gracias al padre Franco, alma espiritual del Vaticano, que como buen salesiano fue capaz de plantar esta semilla, de hacer este centro de verano, este es el tercer año’. Las palabras del Papa al final de la audiencia general en el Aula Pablo VI fueron «una gran emoción» para el padre Franco Fontana, capellán y coordinador de la iniciativa que, desde hace tres años, acoge en verano a niños de diferentes edades, hijos de empleados del Vaticano. El Centro de Verano, también marcado por momentos de oración y reflexión, se desarrolla dentro de la Ciudad del Vaticano en espacios dedicados y equipados para actividades recreativas y deportivas.

El viaje del Papa a Canadá contado en un minuto


En un vídeo, los seis días del 37º viaje apostólico del Papa Francisco a través de la tierra canadiense, de oeste a este y luego al norte del Ártico. Una «peregrinación penitencial» en la que el Papa reiteró su indignación y vergüenza por la participación de muchos cristianos en el sistema de escuelas penitenciales, un instrumento de asimilación cultural que ha causado consecuencias devastadoras en las poblaciones indígenas. Un viaje para volver a caminar juntos hacia la reconciliación y la sanación

El Papa: la codicia es una enfermedad que destruye a las personas

En su alocución previa al rezo mariano del Ángelus, el Papa Francisco habla de la codicia por tener siempre más. Convirtiendo en esclavos y servidores del dinero a quienes persiguen enriquecerse siempre más, es adictiva. «En las guerras y los conflictos: el ansia de recursos y riqueza está casi siempre implicada. ¡Cuántos intereses hay detrás de una guerra! Sin duda, uno de ellos es el comercio de armas», dijo.

Servirse de las riquezas sí; servir a la riqueza no: es idolatría, es ofender a Dios, dijo el  Pontífice, y agregó que la vida no depende de lo se posee, depende de las buenas relaciones con Dios, con los demás y con los que tienen menos.

Es necesario preguntarnos cómo queremos enriquecernos, según Dios o mi codicia. Preguntarnos qué herencia queremos dejar, dinero en el banco o gente feliz a mi alrededor, buenas obras que no se olvidan, personas a las que he ayudado a crecer y madurar.  La codicia por tener siempre más. Convirtiendo en esclavos y servidores del dinero a quienes persiguen enriquecerse siempre más. Francisco dijo que la codicia es una enfermedad peligrosa para la sociedad: por su culpa, dijo, hemos llegado hoy a otras paradojas, a una injusticia como nunca antes en la historia, donde unos pocos tienen mucho y muchos tienen poco. «Pensemos también en las guerras y los conflictos: el ansia de recursos y riqueza está casi siempre implicada. ¡Cuántos intereses hay detrás de una guerra! Sin duda, uno de ellos es el comercio de armas», dijo.

Canadá. Un joven quebequés: Es fundamental el diálogo entre generaciones

Según Marc-Antoine, un joven católico quebequés, la iglesia en Canadá “envejece”. «Son principalmente los ancianos, los que concurren a ella», dice. Por eso, “es fundamental el diálogo entre generaciones y culturas en el respeto mutuo”. Así se produce el encuentro “que contribuye a la vitalidad de la iglesia”.

¿Cómo es la vida de la Iglesia en Quebec? Se lo preguntamos a Marc-Antoine Parent, un joven católico quebequés que encontramos en Canadá, en el marco de la visita del Papa a su país. Tal como nos cuenta, tuvo “una experiencia de reconversión”, y regresó a la Iglesia cuando tenía 20 años. Según su opinión y la de otros jóvenes, la Iglesia católica en Quebec y en Canadá en general, “es una Iglesia que envejece”. Son los ancianos, nos dice, los que asisten a la iglesia. “Ellos mantienen viva la fe y la esperanza”.

El Papa bendice una escultura de la Virgen Desatanudos para los indígenas

Fue durante su peregrinación al lago Santa Ana, lugar sagrado tanto para los pueblos indígenas como para los católicos canadienses. La obra es una oración a la Virgen María para destrabar los problemas del mundo.

El Papa Francisco bendijo ayer una escultura de la virgen “María Desatanudos” en el marco de su visita apostólica a Canadá.  La obra del artista canadiense, Timothy Schmalz, es un obsequio para los pueblos indígenas. La bendición se realizó por la tarde después de la Liturgia de la Palabra que celebró el Sumo Pontífice durante su peregrinaje al Lago Santa Ana, en Alberta, Canadá

Francisco: La Iglesia, casa de reconciliación

El segundo paso en la “peregrinación penitencial” del Santo Padre en Canadá, este lunes 25 de julio: el encuentro con los indígenas y la comunidad parroquial en la Iglesia del Sagrado Corazón, de Edmonton.

“Estoy contento de poder encontrarme con ustedes y de volver a ver los rostros de varios representantes indígenas que hace algunos meses fueron a visitarme a Roma” (ndr: encuentros de fines de marzo y principios de abril).

“Aquel encuentro fue muy significativo. Ahora estoy en la casa de ustedes, amigo y peregrino en sus tierras, en el templo donde se reúnen para alabar a Dios como hermanos y hermanas”, afirmó, y recordó que, “en Roma, después de escucharlos, les dije que ‘un proceso de sanación eficaz requiere acciones concretas’” (Discurso a las delegaciones de los pueblos indígenas de Canadá, 1º de abril de 2022).

Francisco reiteró su pedido de perdón a indígenas canadienses

En la mañana de este lunes 25 de julio, el Santo Padre se reunió con las poblaciones indígenas First Nations («Primeras Naciones»), Métis (mestizos) e Inuit en Maskwacis, en Canadá. Con este acontecimiento comenzaron sus encuentros públicos en la primera etapa de su «peregrinación penitencial».

“Esperaba que llegara este momento para estar entre ustedes. Desde aquí, desde este lugar tristemente evocativo, quisiera comenzar lo que deseo en mi interior: una peregrinación penitencial. Llego hasta sus tierras nativas para decirles personalmente que estoy dolido, para implorar a Dios el perdón, la sanación y la reconciliación, para manifestarles mi cercanía, para rezar con ustedes y por ustedes”.

Una petición de perdón por las actitudes incompatibles con el Evangelio

Una lectura de los gestos y palabras del Papa Francisco en el primer día de su viaje a Canadá y su encuentro con los indígenas.

Fue la primera cita del viaje: en las primeras palabras pronunciadas por Francisco en tierra canadiense ya está contenido el corazón de su mensaje y las razones que lo han traído hasta Canadá, a pesar de sus todavía evidentes problemas de deambulación. Después de haber rezado silenciosamente en el cementerio de los pueblos indígenas de Maskwacis, en la Iglesia de la Virgen de los Siete Dolores, el Papa habló en el Bear Park Pow-Wow Grounds, ante una delegación de líderes indígenas de todo el país.

«Estoy aquí – dijo – porque el primer paso de esta peregrinación penitencial entre ustedes es el de renovar mi petición de perdón y decirles, de corazón, que estoy profundamente dolorido: pido perdón por los modos en que, lamentablemente, muchos cristianos han apoyado la mentalidad colonizadora de las potencias que han oprimido a los pueblos indígenas. Estoy dolorido. Pido perdón, en particular, por los modos en que muchos miembros de la Iglesia y de las comunidades religiosas cooperaron, también a través de la indiferencia, en aquellos proyectos de destrucción cultural y asimilación forzada de los gobiernos de la época, que culminaron con el sistema de las escuelas residenciales».

Juan Pablo II en Canadá, un viaje «para proclamar la dignidad» de los pueblos indígenas


Con motivo del 37º viaje apostólico del Papa Francisco, recordamos el de San Juan Pablo II en 1984 en el país norteamericano y su visita a Fort Simpson en 1987. En esas circunstancias, el Pontífice polaco se reunió con representantes de los pueblos aborígenes y subrayó que «ha llegado el momento de restañar las heridas, de sanar todas las divisiones».

La peregrinación apostólica y penitencial del Papa Francisco a Canadá nos lleva también, a través del hilo de la historia, a otro viaje: el del Papa Juan Pablo II que vino a Canadá en 1984. El Pontífice polaco llegó a Quebec el 9 de septiembre y regresó de Ottawa el 20 de septiembre. Durante ese viaje de 12 días, se reunió con representantes de los pueblos indígenas que viven en el territorio canadiense.