Nicaragua: Todos juntos alcanzando la paz por medio del diálogo

Son ya dos días, y siguen hasta el sábado. Ha iniciado el diálogo en Nicaragua. Ya desde el mismo miércoles que se reunieron y se emitió el primer comunicado de prensa, un gran alivio se sintió. De los 12 puntos que se están discutiendo ya se resolvieron 9. Un gran paso.
Como testigos participaron en esta primera sesión de la negociación, el cardenal Leopoldo Brenes, arzobispo de Managua y presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua y el Nuncio Apostólico Waldemar Stanislaw Sommertag. Por el gobierno de Reconciliación de Unidad Nacional (GRUN), participan los delegados titulares, Elvin Castro, José Figueroa, Francisco Rosales, Wilfredo Navarro, Luis Andino y Denis Moncada. Por la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD) participan los delegados titulares, Juan Sebastían Chamorro, Carlos Tunnermann, Max Jeréz, José Adán Aguerri, Mario Arana y José Pallais.
Al inicio del encuentro el cardenal y el nuncio oraron para que El Señor bendijera los trabajos.Esta es sólo una de una serie de reuniones cuyo objetivo es la aprobación de la hoja de Ruta, que es la normativa del funcionamiento de la negociación.

Luego de meses en que centenares perdieron la vida, miles de nicaragüenses perdieron sus empleos, decenas de miles abandonaron el país y más de 700 terminaron tras las rejas, finalmente se sentaron a la mesa de negociaciónlas partes en conflicto.

Liberados 100 presos políticos

Pocas horas antes del inicio del diálogo, el gobierno informó que 100 presos fueron puestos en libertad por el gobierno de Ortega. Recibieron el beneficio de la “convivencia familiar u otras medidas cautelares”, dijo el Ministerio de Gobernación en un comunicado en el que detalló los nombres y direcciones de un centenar de mujeres y hombres. La liberación de todos los detenidos por participar en las protestas en contra del mandatario de 72 años era uno de los temas que la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia había identificado como “fundamental” para tratar de resolver la crisis. Entre los arrestados había 777 personas, según el Comité Pro Liberación de los Presos PolíticosEl gobierno solo confirmó la liberación de cien de ellos. La Alianza Cívica advierte que seguirá insistiendo en exigir la liberación de todos los que consideran “presos políticos” (“golpistas” y “terroristas”, según las autoridades).

 

La Organización de Estados Americanos (OEA) se ofreció como garante del diálogo y consideró que es posible encontrar una solución a la crisis.  Eso sí, esa “solución nicaragüense” debe cumplir los “valores del sistema interamericano”, con garantías y sin “presos políticos”, precisó el secretario general de la OEA, Luis Almagro.

Según Ortega, el compromiso es “negociar para consolidar la paz” y “construir esa nueva ruta, ese nuevo camino que mejore las condiciones para que el país, y por lo tanto el pueblo nicaragüense, se pueda ir recuperando más rápidamente de los efectos del intento de golpe (de Estado) de abril”. Pero además de “la liberación de los presos políticos y el restablecimiento de las libertades, derechos y garantías establecidos por la Constitución Política”, la Alianza Cívica también incluyó entre sus exigencias las “reformas electorales que garanticen unas elecciones justas, libres y transparentes”.

El tercer tema identificado por la Alianza -que aglutina a representantes del sector privado, la sociedad civil, la academia y el movimiento estudiantil- es simplemente “justicia”. Pero, en la práctica, ese puede ser el punto más contencioso de la negociación, especialmente si los opositores renuncian a su tradicional exigencia de adelantar los comicios. Las negociaciones se reanudarán en medio de una creciente presión externa en contra del Gobierno sandinista y la caída de la economía, que se contrajo un 4 % en 2018, aunque también bajo el temor que se trate de una estrategia de Ortega para ganar tiempo de cara a las elecciones de 2021, según diversos sectores.

 

Nicaragua en el corazón de la lglesia

El purpurado transmitió las palabras que tuvo no sólo con el Santo Padre el lunes pasado, sino con sus más estrechos colaboradores, Mons Richard Gallagher, Secretario para las Relaciones con los Estados; Mons Edgar Peña Parra, sustituto para los Asuntos generales de la Secretería de estado, y con el Secretario de Estado, Cardenal Pietro Parolin.  Al respecto el cardenal dijo que “cada uno de ellos está tan claro de nuestra situación, pero también con la gran esperanza de que se inauguren estos encuentros que nos lleven verdaderamente a romper la polarización que pueda haber entre nosotros”.

El purpurado refirió también que los 150 presidentes de las Conferencias Episcopales del mundo que se reunieron durante tres días en Roma se acercaron a él “para decirme estamos orando por ustedes”, algo que le llamó la atención, expresó. “Les digo sinceramente que eso me asustó, no pensé que estuvieran tan pendientes de nosotros, a través de las noticias y también decían ‘estamos con ustedes, sé que van a entrar en un proceso de diálogo y cuenten con nuestras oraciones’”, relató. Señaló que los participantes, entre ellos delegados de congregaciones religiosas, tanto varones como mujeres y laicos eran “como una unánime Nicaragua”. Asimismo, indicó que un obispo africano también le expresó que ora por los nicaragüenses.

Aunar esfuerzos para alcanzar la paz

“Creo que estamos siendo acompañados, el Santo Padre, me decía en una plática bastante larga, más de media hora que estuve con él, hay que hacer todo el esfuerzo, no escatimar esfuerzo alguno para lograr la solución a los conflictos, y ustedes los nicaragüenses tienen la capacidad y tienen la cercanía de oración de todos nosotros”. Afirmó que “los Obispos somos pastores y eso es lo que queremos seguir siendo, pastores, que como bien dice el Santo Padre, delante de las ovejas para guiarlas, va en medio para escucharles, también van atrás para las iniciativas que se puedan dar, y esa es la actitud que el Santo Padre nos ha recomendado”.

El Cardenal dijo, el Santo Padre también le repitió que deben ser puente, y “eso es lo que queremos ser también nosotros, y el acompañarles aquí en estas sesiones de trabajo”, dijo. “Además de ser puente, yo pensaba en ese puente de Las Piedrecitas, (puente en Managua) que a nadie le impide pasar, ni siquiera pertenece a x o y partido, si es blanco o negro, todo mundo pasó por ese puente y nos une”, añadió. Reflexionó que desde la misma actitud que el Papa nos pide ser puente, también ser buenas vías de comunicación “y cuando digo buenas vías de comunicación pienso en una carretera que fue soñada por años, que es la de Bluefields (Municipio en el país) y pienso cuando pueblitos se unen a través de esta carretera”, prosiguió.

Construir puentes para unir

El Cardenal Brenes abogó porque las disertaciones en el encuentro fortalezcan la paz y “dejar a un lado tensiones, sino que trabajemos por Nicaragua, por esa patria que le vamos a dejar a las nuevas generaciones dentro de unos años porque la patria siempre nos va a recordar, nos va a premiar nos va a castigar si no hacemos lo mejor por este país”. Abogó porque el “Espíritu Santo, este Espíritu Santo que siempre nos conduce a la verdad, que todos trabajemos con la verdad, que todos trabajemos por nuestros hermanos, por todos los nicaragüenses sin distinciones”. Concluyó con una oración.

Un saludo y una oración del Santo Padre

Por su parte, el Nuncio Apostólico, Monseñor Waldemar Stanislaw Sommertag, transmitió un saludo y una oración del Santo Padre en esta apertura de estas nuevas negociaciones en Nicaragua “para que se resuelvan con sentido de responsabilidad cuestiones abiertas por el bien de todos”. El Nuncio hizo referencia a las palabras que el Santo Padre envió al presidente Daniel Ortega en mayo del 2018. “Estas son las palabras que El Papa escribió: El diálogo humilde y sincero es un buen medio para favorecer la paz y encontrar soluciones justas y solidarias a los problemas sociales y políticos”, citó el Nuncio.

“En el momento presente se hace especialmente necesario un llamado a la responsabilidad de los diversos sectores de la sociedad a rechazar toda alteración y violencia que contribuyen solo a multiplicar la división y el sufrimiento, de modo particular, el de los pobres y vulnerables”, añadió. “Acompaño con mis oraciones, dijo El Papa, los esfuerzos de todos los sectores sociales que se orientan a buscar el entendimiento y el bien común. Nunca es tarde para el perdón y la reconciliación. Rezo para que se encuentren las rutas de justicia, diálogo y paz que lleven a vivir en un clima de concordia y de respeto por la vida de todos y cada uno de los nicaragüenses y si se pueden resolver las cuestiones abiertas de forma pacífica y responsable”, recalcó.

El nuncio afirmó que este nuevo encuentro, es una oportunidad para una profunda y siempre más consciente reflexión sobre la situación actual del país, social, política y económica y para tomar en cuenta siempre las responsabilidades de cada uno. “Personalmente espero mucho, confío mucho, que en esta ocasión la generosidad patriótica de todos ustedes, lleva gestos de paz y reconciliación, estoy seguro también que este nuevo diálogo ayudará a abrir las puertas de las conciencias y de los corazones, no solamente, para comprender, sino también para actuar concretamente por el bien de todos”, dijo.  “Reunidos en este encuentro sincero y abierto, y con una actitud de buena voluntad política, social y económica ustedes tienen una oportunidad única de pasar a la historia como verdaderos hijos de este país, que lograron entenderse y llegaron a una solución nacional por el bien de nuestra querida Nicaragua. Y así sea”, recalcó. Luego hizo una oración.

Todos juntos en un diálogo sincero

El rector del Incae, Enrique Bolaños, dijo que el reto y la oportunidad de todos los presentes es construir la ruta de un futuro superando juntos, los errores del pasado, nos encontramos en una coyuntura, dijo, en que desafortunadamente se repite una y otra vez nuestra historia, en la que o nos rehacemos como ciudadanos dignos o nos seguimos destruyendo paso a paso, día a día.

El futuro de nuestro país, tal como lo vemos hoy, se vislumbra muy negro créanme, afirmó el rector. “No podemos quedarnos así. Debemos abrirnos paso hacia la paz y la prosperidad de nuestra gente. Ustedes doce aquí presentes en esta mesa, tienen una responsabilidad individual histórica ante el país, de ser los “honrados” de lograr esta paz histórica, se les pide trabajar en pos de la construcción de una Nicaragua ecuánime y pacífica, con justicia y democracia, que sea próspera y sostenible.

Merecemos, dijo por último, una Nicaragua que sea buena para todos. Tal como lo ha mencionado el Nuncio, si nos unimos en un diálogo sincero y abierto será más viable y cercano un compromiso nacional para el bien de todos. En donde se logre una solución duradera entre los nicaragüenses, que garantice el respeto de cada uno.